Solo te pido una oración, una oración por los hermanos que sufren, una oración por los enfermos, una oración para quienes tienen el poder de la muerte en sus manos, una oración para los desposeidos de la Tierra.
Por Venezuela.
Por Paraguay.
Por Argentina.
Por Cuba.
Por Chile.
Por España.
Por Irán.
Por Irak.
Por Palestina.
Por Israel.
Por la Paz mundial.
Por Estado Unidos.
Por Inglaterra.
Por ti.
Por mí.
Por el Dios en que creas.
Por el Dios en quien no creas.
Sólo te pido una oración, tan solo un minuto de tu tiempo. Mientras te escribo, te pienso y ruego que comprendas que los hombres matan sus propios sueños.
Ayúdame, eleva conmigo una oración que ilumine las tinieblas del mundo.
Anónimo.