Te amo porque tu mirada
me recuerda al amanecer
de un día soleado.
Te amo porque tu voz
llega a mis oídos
como el cantar de un pájaro.
Te amo porque tu cara
se asemeja al brillo de la luna
que en las noches nos alumbra.
Te amo porque tu sonrisa
hace latir más de prisa
mi corazón.
Te amo porque tus manos
son como un nido,
me abrigan y me protegen;
pero por sobre todas las cosas
te amo por tu forma de ser.
M. Gabriela
23 de enero de 1994
Qué bello sería,
formar un mundo mejor.
Un mundo de fantasías
con nubes de algodón.
Un mundo donde los niños,
no conozcan el dolor,
no conozcan la miseria
y vivan llenos de amor.
Un mundo donde las fronteras
sean miguitas de pan,
para alimentar a las palomas
que no claudican su andar.
Un mundo donde la justicia,
la verdad y la paz,
se esparzan como semillas
y puedan al fin germinar.
Un mundo donde todos,
seres como vos y yo,
renovemos la esperanza,
los sueños y el corazón.
M. Gabriela
Julio de 2002