Cuando la noche comienza
sale una estrella a reír,
velando por nuestros sueños
y viéndolo a él partir.
Una amargura empieza
al despedirse el sol,
quien se siente abandonado
al ver llegar a su amor.
El astro apagado está
al ver a su amada luna
que sólo sale de noche
y el la ama con locura.
Sólo hay algo que muy bien
podría unir a los dos,
es un eclipse lunar
o un eclipse de sol.
El preciado día llega
y se produce la unión,
entre el oro luminoso
y la luna que es su amor.
M. Luján